lunes, 19 de febrero de 2018

#21F UNA MARCHA INÚTIL


El #21F pasará a la historia como otra maniobra antidemocrática de parte de la oposición destructiva, cuyo liderazgo ejerce desde las sombras la empresaria hotelera Cristina Fernández. La chirinada civil -unida en sus objetivos golpistas al 14 y 18 de diciembre de 2017- pretende diluir los efectos de la comprometida situación judicial de Los Moyano, involucrados en causas por lavado de dinero y asociación ilícita. Estancados en la lógica del apriete callejero, revestidos de una grotesca épica nacional y popular, Los Moyano recurrieron a la extorsión para enviarles un mensaje mafioso a los poderes constituidos. Pero cometen un monumental error: la sociedad cambió, la mayoría repudia a la oligarquía sindical que se resiste a perder sus privilegios y quiere continuar impune. Tampoco es condescendiente con las "masivas y multitudinarias movilizaciones" que son organizadas a fuerza de dinero sucio. 

lunes, 22 de enero de 2018

EL DISCURSO MÍTICO EN EL PJ


TROSKOKIRCHNERISMO. La violencia política fue justificada por la oposición destructiva.

La tradición populista en el peronismo logró instalar el discurso mítico que todavía subyuga a parte de su dirigencia. Aunque divorciado de la realidad y sin una apoyatura científica que lo avale, adquiere forma de dogma infalible. Veamos algunos enunciados. 

“El peronismo es un movimiento nacional”. Con Perón vivo -durante la guerra fría- la organización movimientista antiliberal fue preferida a la partidaria democrática. Esto le convenía al Líder que juntaba todo y los conducía a todos, de izquierda a derecha. Pero con Perón muerto y en la era de la globalización, con la democracia consolidada, el movimientismo es un artículo de museo que sólo sirve para endiosar al populismo antidemocrático y postergar la actualización teórica que fundamente la definitiva institucionalización del justicialismo.  

miércoles, 17 de enero de 2018

PARA URTUBEY EL PERONISMO PIERDE EN 2019 SI LA INCLUYE A CRISTINA KIRCHNER


Juan Manuel Urtubey impulsa un peronismo racional que colabore con el gobierno.

El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, consideró que el peronismo "no tiene que obsesionarse tanto en encontrar un candidato en el corto plazo" de cara a las elecciones de 2019 y que "hay que plantear que es ser peronista en el silgo 21", a la vez que auguró que la líder de Unidad Ciudadana, Cristina Kirchner, estará ese año "en su propio espacio, seguramente mucho más chico que el actual".

"El peronismo no tiene que obsesionarse tanto en encontrar un candidato en el corto plazo. Lo primero que tenemos que hacer si queremos ser competitivos, es empezar a mostrar un peronismo racional, ordenado, institucionalizado, que no boicotee al Gobierno, que colabore y plantee instancias superadoras y no contradicción permanente. Y después, recién en 2019 discutamos nombres", sostuvo el mandatario norteño.

martes, 9 de enero de 2018

¿POR QUÉ NO VIENE EL PAPA?


Muchos católicos no se dejan impresionar por las afectuosas relaciones políticas del papa Francisco, que a esta altura de los acontecimientos nadie puede desconocer que mayoritariamente se vinculan con la oposición y el anterior gobierno kirchnerista.

Son esas relaciones políticas y las fotos con personajes detenidos por presuntos actos de corrupción las que generan disgusto en un amplio sector de la ciudadanía. Los argumentos eclesiásticos afirman que el Papa recibe a todos y como vicario de Cristo debe perdonar y recibir aun a quienes lo ofendieron cuando era cardenal primado. Pero agreguemos que el Papa es jefe de un Estado y en sus actitudes se entremezcla lo religioso con lo político, prestándose ello a variadas interpretaciones.

domingo, 7 de enero de 2018

UNA OPOSICIÓN RACIONAL Y DEMOCRÁTICA


Senador nacional Miguel Ángel Pichetto. Jefe del justicialismo legislativo.


¿Podrían volver a caminar juntos el PJ y el kirchnerismo?

-Nunca se puede decir no en política. Pero para que eso ocurra tiene que haber una visión de país que podamos compartir, un proyecto político de reconstrucción del peronismo. El peronismo expresa a 10 millones de personas que trabajan todos los días y sostienen el movimiento económico del país, no sólo a los sectores minusválidos de la sociedad. Hay que encontrar un discurso de centro nacional que represente a los gobiernos de provincia y al movimiento obrero. Nosotros no somos la izquierda progresista capitalina o el entrismo (sic) de partidos que nutrieron los últimos años del gobierno kirchnerista.

viernes, 5 de enero de 2018

LA FOTO Y LAS PREGUNTAS




Numerosas reuniones han despertado la atención mediática por la flamante conducción del PJ bonaerense, liderada por el ascendente Gustavo Menéndez, que comienza a ocupar espacios en nombre de la unidad y la renovación. Parece que la foto es el mensaje. Transmitir un deseo político por encima de cualquier diferencia circunstancial. Sepultar el pasado reciente. Apuntar a 2019 bajo un paraguas protector del conjunto. Abarcar a la totalidad de quienes se autodefinen “peronistas”. Una propuesta ambiciosa y arriesgada. Quedan en el tintero temas sustanciales. La autocrítica se posterga. Tres derrotas consecutivas ameritan un abordaje exhaustivo. Han sido tres derrotas que tienen una responsable exclusiva: Cristina Kirchner. En 2013 con Massa, que le cerró las puertas al dislate de “Cristina eterna”. En 2015 con María Eugenia Vidal, cuyo liderazgo asoma imbatible. En 2017 con Esteban Bullrich, que le ganó a la propia Cristina para que no queden dudas de que su ciclo está terminado excepto para sus fanáticos. Pero la propuesta de unidad y renovación incorpora a los promotores de esas derrotas. Entonces la lectura de la sociedad civil es automática: “son más de lo mismo”. En política muchas veces hay sumas que restan…Por eso la foto impacta en los medios pero no resuelve lo que se mueve en las profundidades. Y algo más preocupante: ¿decodifica correctamente el mensaje de la soberanía popular que habló en las urnas el 22 de octubre? Las tres derrotas son el resultado de haber dejado al peronismo bonaerense en manos del populismo kirchnerista que practica una oposición vengativa. Desestabilizante. Antisistema. Los nuevos renovadores apuestan al diálogo e invocan a Antonio Cafiero. Abundan las preguntas. ¿Se imaginan a Don Antonio aliado al troskismo, generando violencia política y obstruyendo el funcionamiento del Congreso? ¿Renovar es deskirchnerizar? ¿Es partidizar al justicialismo y convertirlo en un protagonista activo del sistema representativo, republicano y federal? En las respuestas quizá se halle el camino que Gustavo Menéndez –con audacia y perseverancia- intenta recorrer en la estratégica Provincia de Buenos Aires. 

viernes, 3 de febrero de 2017

PAÍS BARRABRAVA



Disfruto del fútbol europeo, de sus canchas sin alambrado, de su público que no escupe a los jugadores cuando ejecutan un tiro de esquina, de las mayorías de las hinchadas que dejan colgadas del pincel a las minorías que pretenden imponer cantitos provocadores. La gente va a la cancha en familia, con sus divisas desafiantes, consciente de participar de un espectáculo deportivo y no de una guerra. Seguramente se producirán incidentes porque desubicados habitan en todo el planeta. Pero prevalece la convivencia. En cambio en nuestro país ocurre todo lo contrario. Las canchas exhiben prominentes alambrados del que suelen treparse personajes violentos para insultar y amenazar a jugadores propios y adversarios. Una minoría exaltada, dominada por el alcohol y las drogas, entona durante 90 minutos cánticos para desafiar a sus contrincantes y no para alentar a su equipo preferido. Mandan ellos en los clubes, presionan a los directivos, extorsionan a los jugadores –en el mejor de los casos-, revenden entradas, embolsan  suculentos ingresos de los puestos de comidas rápidas, los jefes se trasladan en autos de alta gama. Y hacen changas, horas extras, para políticos inescrupulosos. Sin embargo, estas tribus económico-mafiosas no son exclusivas del fútbol, encuentran un correlato simiesco en otros deportes. Por ejemplo, para demostrar una pertenencia fervorosa a la parcialidad que alientan, vemos barras en el tenis, el rugby, el básquetbol, etcétera. Son barras menos violentas, es cierto. En las que la mafia económica no ha ingresado aún. Los muchachos imitan cánticos y formas, agitan los brazos en señal de amenaza, profieren palabrotas, lucen los colores de sus equipos con aires de guapeza criolla de la época maleva y del reinado del lunfardo. Las mujeres se prestan a la movida y hablan mal, con excesivo apego a la diatriba fácil. Es decir, que –en líneas generales- los barrabravas futboleros nos han ganado. Maradona es un fiel embajador de ellos cada vez que alienta a la selección nacional de fútbol o al equipo argentino de Copa Davis… Más allá de las diferencias de clase, la cultura barrabrava ha globalizado las costumbres deportivas y se extiende –imparable- como un derrame de petróleo, manchando la pelota, la camiseta, la bandera celeste y blanca.