lunes, 28 de noviembre de 2011

PUENTE DE MÁRQUEZ*



Por Horacio Enrique POGGI

Nicolás Márquez escribió una nota apologética de Antonio Domingo Bussi. La publicó El Informador Público en su edición del 26 de noviembre. He aquí algunas refutaciones que considero conveniente realizar de acuerdo a mi admiración y respeto por la figura del Teniente General Juan Domingo Perón. La historia reciente está padeciendo una alevosa tergiversación por izquierda, con el relato oficial kirchnerista, y por derecha, con versiones caprichosas como la difundida por Márquez. Es tiempo de que comencemos a observar el pasado con memoria completa. Veamos.

1) Comparar a Bussi con Perón para realzar la figura del exgobernador tucumano, realmente es una proeza literaria. Imaginación no le falta a Márquez. Claro, si se recurre a la mentira es fácil diseminar versiones caprichosas sobre nuestra historia. Lo mismo hacen los kirchneristas, pero con ropaje progrepopulista. Con toda la historiografía existente y luego de 60 años de ocurridos hechos investigados desde diversas posturas académicas, continuar apelando al autoritarismo peronista del 46-55 para justificar métodos perversos de represión, es un acto por lo menos irracional. Y de  supina ignorancia. A Perón no lo condena Márquez con sus mentiras ni esta columna con su apología. El trabajo científico y serio de numerosos historiadores se ha encargado de comenzar a poner las cosas en su lugar, con sus luces y sus sombras. El mismo Perón cuando regresó al país en 1972 lo hizo para abrazarse con sus antiguos adversarios y enemigos en pos de la reconciliación nacional. En síntesis: Perón con sus actitudes republicanas del 72 superó errores pretéritos y junto con adversarios como Ricardo Balbín, dio una demostración cabal de patriotismo. ¿De qué sirve recurrir al 45 para denostar a protagonistas que merecen un estudio desapasionado? ¿Qué aporta de novedoso el maniqueísmo? ¿O vamos prescindir de Perón por sus errores de los que luego se arrepintió? El relato maniqueo de la historia es nefasto. Lo vemos en estos días en su versión progrepopulista (de izquierda, la mano predilecta para llevar la valija). Aunque otros por derecha se esmeran por hacerle el caldo gordo. Nada mejor para el progrepopulismo que perseverar en el error del antiperonismo. Ellos necesitan de la épica y del pensamiento binario para plantear cierta continuidad “nacional y popular” enarbolando banderines litúrgicos del pasado.

2) Respecto de los golpes de Estado en los que habría participado el fundador del justicialismo, hay un librito que le aconsejo a Márquez: Tres revoluciones, de un tal Perón.  En él, explica sin tapujos su posición respecto a los hechos que alude Márquez y con los que pretende crear el mito de un “Perón golpista” para consumo del camporismo gobernante y justificar, de paso, a otros golpistas, como Bussi. Ay, querido Márquez. Cuánta diferencia entre el 43 y el 76… Perón no era nacionalista católico. Gran parte de su carrera la hizo militando en el ala justista del Ejército. Nada que ver con los “piantavotos” que lo apoyaron y luego conspiraron para derrocarlo el 16 de septiembre. Repase, Márquez, la actividad de Perón durante la llamada “década infame” que no fue ni década ni infame. Y sacará conclusiones distintas a las que ahora tiene. Tampoco es correcto aseverar que el GOU apoyó al “nacionalsocialismo”. Sus integrantes promovían la neutralidad argentina durante la segunda guerra. Pero decirlo de ese modo para asociarlo al nazismo como luego se encargó de propagar el Partido Comunista con Vittorio Codovilla a la cabeza, falsea los hechos. Neutralidad no es sinónimo de nazismo. Porque la política de neutralidad del gobierno revolucionario de Junio fue una continuidad de gestiones anteriores, como la de Castillo. Y esa neutralidad a quién beneficiaba, Márquez. ¿A Hitler o a Inglaterra? Las exportaciones de carne y trigo, ¿no le dicen nada? Perón simpatizaba con la causa aliada. Y en el gabinete impulsó la declaración de guerra al Eje. Y así se hizo. Nunca es tarde cuando la dicha es buena.

3) Que Isabel Perón haya ascendido al grado de general de la Nación a Bussi no lo exime a éste de haber cometido atrocidades en la lucha antisubversiva  bajo la dictadura de Videla. Le recuerdo a Márquez que el Operativo Independencia durante el período constitucional estuvo a cargo del general Acdel Vilas, hasta diciembre de 1975. Es recordado el llamado de Bussi a Vilas en aquel entonces: “Vilas, usted no me ha dejado nada por hacer”. Porque fue Vilas quien destrozó a las fuerzas operativas de la guerrilla guevarista con refuerzos montoneros. Seamos justos a la hora del análisis, Márquez. El 24 de marzo de 1976 la subversión marxista estaba derrotada en todo el país y no sólo en el monte tucumano. Abunda suficiente documentación para corroborarlo. ¿Sabe cómo vive hoy Isabel Perón en España? Frente al descalabro nacional, esta mujer se ha convertido en un ejemplo de dignidad. Vive austeramente en las afueras de Madrid. Olvidada, vilipendiada por la “historia oficial”. Sin lujos ni nada que genere sospechas. En cambio, la Presidenta actual es una de las personalidades más ricas del mundo que ha presentado declaraciones juradas dudosas… 

4) No pega una, Márquez. Tratar de hacerlos coincidir a Bussi y a Perón en la lucha antisubversiva... Incomparable. Perón lo hizo con la Constitución, es decir, con la ley, desde una legítima posición de poder y con el consenso de la mayoría de los partidos políticos de ese momento y de la sociedad (el golpe de marzo también fue un clamor a gritos, es cierto, pero a la subversión la derrotó el Justicialismo Republicano). Asimismo, espero ansioso que demuestre con pruebas fehacientes que Perón “creó y comandó” a la Triple A. Acta fundacional, operativos ordenados, responsabilidades orgánicas, etcétera. Su versión coincide con la divulgada por Miguel Bonasso y el derechohumanismo retroactivo, el mismo que ahora engordó la lista de desaparecidos con los 476 casos que usted cita. ¿O tiene como pruebas la versión del mitómano Paino, utilizada recientemente por Celesia en su biografía de Firmenich? Espero que sus pruebas sean precisas. ¿O repite como loro las mismas mentiras del zurdaje seudorevisionista? 


5) Finalmente, coincidimos con Márquez. ¡Albricias! Los medios periodísticos casi por unanimidad recurrieron a lugares comunes y a la hipérbole para juzgar el accionar público de Bussi, quien ocupó cargos durante el Proceso y ganó varias elecciones durante la democracia con su partido Fuerza Republicana. También en los últimos años tuvo que afrontar juicios por crímenes de lesa humanidad que opacaron su trayectoria como soldado y gobernante. Reafirmo que no había necesidad, si se intentaba rescatar la figura de Bussi, de compararlo con Perón. Los dos generales del Ejército Argentino formaron parte del país y deben ser analizados con ecuanimidad en el contexto histórico que le tocó vivir a cada uno. Aunque los “anti” se desvivan por evitarlo, la Argentina también es de Bussi y Perón.


(*) El autor de esta nota reivindica el patriotismo de Juan Manuel de Rosas y de los caudillos federales. Rosas y López derrotaron a Lavalle en la batalla de Puente de Márquez, en el límite de Villa Udaondo y Paso del Rey, provincia de Buenos Aires. Sucedió el 29 de abril de 1829. La Argentina también es de Rosas y Lavalle.

viernes, 18 de noviembre de 2011

PAISANITA



A Narela Carrazana Banegas


Angelito de Dios, paisanita Narela,
aquí estamos haciendo realidad
los sueños, coraje no nos falta.
Nada saben de nosotros
los celosos, los pobres de alma.
Todo lo sabe Ella desde el Cielo.
Sin vos qué fácil me perdí,
con vos recuperé la vida.
El tiempo trae y lleva semillas,
crecen las rosas, sus espinas.
Pero salimos a puro amor,
a puro temple, agüita fresca
del aljibe, canto pasión
de zorzales mañaneros.
Me traerás tus hijos algún día
para que el Tata los bendiga
como te bendigo siempre:
con un beso en la frente.
Y así recorreremos los caminos
en libertad, en paz, en hermosura,
porque te quiero y más te quiero,
Angelito de Dios, paisanita Narela.


Horacio Enrique POGGI