martes, 21 de julio de 2015

LA SEMANA NEGRA DE GIJÓN


Con una “potente presencia Argentina”, más de “185 escritores, filósofos, dibujantes y artistas de una veintena de países” y de “200 presentaciones, debates y muestras” donde “la libertad de expresión” y “la figura femenina” cobraron preponderancia, culminó hoy la XXVIII Semana Negra de Gijón, con “cerca de un millón de visitantes” que se acercaron a lo largo de diez días.

Así dijo a Télam Ángel de la Calle, director del ya clásico encuentro que este año prestó mucha atención a las producciones literarias de Argentina, el país extranjero que más representantes llevó a esa ciudad de la costa asturiana, con un verano a pleno en España, “donde a diario unas 100 mil personas participaban de las propuestas”.

Selva Almada, Tatiana Goransky, Gabriela Cabezón Cámara, María Inés Krimer, Marcelo Luján, Daniel Mordzinski, Matías Néspolo, Carlos Salem, Jorge Yaco, Pablo de Santis fueron los autores argentinos invitados, a los que se sumaron los dibujantes Daniel García y Sol Pombo.


Definidas como un fenómeno que desplazó a la novela sueca -esa que dejó como parte de su más nueva herencia la saga Milenium, el indiscutido best seller de Stieg Larsson-, la literatura policial argentina contemporánea logró posicionar al país entre “los mejores del género en español”, consideró el director del festival. 


Una literatura que este año fue bienvenida y revalorizada, entre muchas otras cuestiones, por tener “la peculiaridad de diseccionar la vida argentina de los últimos 20 años en sus tramas y poder ofrecer una fotografía clara de la sociedad”, dijo De la Calle. 

“Fue notorio que de los concursos de relatos, 900 textos sobre los que se eligieron seis finalistas, tres eran argentinos -graficó De la Calle-. Esto es un indicio de que la literatura argentina encabeza buena parte de lo mejor de la literatura actual en español”.

“Además de lo que significan ya clásicos como De Santis; y nombres como Salem, el más influyente y traducido de los últimos 10 años en Francia; o Cabezón Cámara, la escritora emergente más destacada América Latina; o jóvenes valores como Goransky”, remarcó.

Ocho premios concursaron este año en Gijón, uno de ellos el SN-BAN!, por el cual el escritor español Alexis Ravelo viajará el año próximo a Buenos Aires a participar de Buenos Aires Negra (BAN!) 2016, mientras que un argentino, aún a designarse, viajará a la Semana Negra más famosa del mundo como intercambio. 

El premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción del género -por el que la argentina Selva Almada obtuvo uno de los tres votos del jurado por la crónicaChicas muertas-, le fue otorgado al español Martín Olmos, por la obra “Escrito en negro” de la editorial Pepitas de Calabaza.

Mientras que el Celsius a la mejor novela de ciencia ficción y fantasía recayó en Manuel Moyano, por El imperio de Yegorov que editó Anagrama; el Dashiel Hammett a la mejor novela negra publicada en español en 2014 fue para Carlos Zanón, autor de Yo fui Johnny Thunders; y el Memorial Silveiro Cañada le fue otorgado a David Llorente por el libro Te quiero porque me das de comer.

El Espartaco, en tanto, le fue entregado a Alfonso Mateo Sagasta por la novela El reino de los hombres sin amorCulatero fue el texto ganador del Concurso Internacional de relatos policíacos; y el I Certamen de Relatos Cortos de Ciencia Ficción fue ganado por Franco Molinari con la obra “Intercambio epistolar”.

Una de las particularidades de esta edición fue la decisión, por primera vez en la historia del festival, de repetir la imagen que cada año preside la Carpa del Encuentro: “La Libertad guiando al pueblo”, de Eugène Delacroix, que fue elegida en el marco de la crisis sociopolítica española “cuando en Europa corren tiempos de asedio con medidas como la Ley Mordaza en España”, explicó De la Calle.

“No es accidental. En Semana Negra, nada es por casualidad. Todo tiene un sentido y un mensaje, la libertad es un principio fundamental y en estos cuatro años hemos sufrido multitud de recortes de derechos ciudadanos”, dijo por su parte José Luis Paraja, organizador del festival.

“La libertad de prensa, expresión y manifestación se encuentra amenazada como nunca en los últimos tiempos por los mercados, los dueños de la deuda y los que quieren mandar sobre los representantes de los ciudadanos. Por eso la Semana Negra está abierta a todos, para decir estas cosas sin que nos hagan callar”, resumió Paraja.

La violencia de género, la lucha obrera femenina y las mujeres dentro de la ficción negra fueron otros de los tópicos en los que se focalizó este festival literario, el más emblemático del mundo en habla hispana, que convocó icónicas figuras como la escritora y poeta nicaragüense Gioconda Belli, autora de “El país de las mujeres”, el chileno Luis Sepúlveda y las españolas Rosa Montero y Dolores Redondo, referentes de lo mejor de la novela negra actual.

El próximo año, confirmó De la Calle, “la Semana Negra se realizará en la fecha habitual, entre el 9 al 19 de julio, con consignas que comenzarán a definirse por 2016, una vez conocida la nueva cosecha negra”.

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