martes, 12 de enero de 2016

¿RENOVAR AL PJ DESDE EL MOVIMIENTISMO?



  1. El peronismo es hoy a las claras un concepto polisémico (significa muchas cosas). Cada definición depende del emisor que lo aborda de acuerdo con sus intereses particulares o de sector. Para un cristinista el peronismo es Cristina. Para un kirchnerista nestorista el peronismo es Néstor K. Y así sucesivamente dentro del llamado kirchnerismo encontraremos diversos alistamientos. Ocurre lo mismo por fuera del kirchnerismo. En ese espacio el peronismo es todo aquello que se opone al kirchnerismo, incluyendo los matices más o menos antikirchneristas.
  2.  Otros sostienen –desde la Ciencia Política, por ejemplo- que hoy el peronismo es un “significante vacío”. Por significar muchas cosas no significa nada.
  3. Entre los peronistas prevalece mayoritariamente la simpatía conceptual que define al peronismo como movimiento más que como partido. El movimiento es inclusivo, amplio y generoso –en esa acepción- conducido por el liderazgo circunstancial representado por el Presidente de la Nación. En cambio el partido es una necesidad electoral que queda supeditado al gobierno de turno y se recurre a él solo para que exprese su apoyo al oficialismo gobernante. Jefes naturales del movimiento fueron Menem, Néstor y Cristina.
  4. Sin dudas, el peronismo institucionalizado debe ser el Partido Justicialista como conducción oficial y representativa de todo el peronismo. Pero ello es una deuda de los peronistas con los peronistas y con la propia democracia. Porque ningún partido que posterga su institucionalización está en condiciones de consolidar la institucionalidad de la República. La democracia bien entendida empieza por casa.
  5. El movimientismo fue una realidad política bajo el liderazgo exclusivo y excluyente de Perón. Sin Perón el peronismo debería haberse institucionalizado pero nunca sucedió, aunque en los 80 y 90 ese problema se resolvió en parte con la Renovación (léase Antonio Cafiero) y luego perdió fuerza con Menem que personalizó la etapa y con su derrumbe fracasó el peronismo en 1999. Luego vino el kirchnerismo y ahora la situación vuelve a un estado de dispersión que se superará con democracia y debate.
  6. Restaurar la discusión partido-movimiento es anacrónico. En la reforma constitucional de 1994 quedó establecido en el artículo 38:
     Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático.
     Su creación y el ejercicio de sus actividades son libres dentro del respeto a esta Constitución, la que garantiza su organización y funcionamiento democráticos, la representación de las mnorías, la competencia para la postulación de candidatos a cargos públicos electivos, el acceso a la información pública y la diufsiópn de sus ideas.
     El Estado contribuye al sostenimiento económico de sus actividades y de la capacitación de sus dirigentes.
     Los partidos políticos deberán dar publicidad del origen y destino de sus fondos y patrimonio.

  1. El camino a recorrer entonces sigue siendo la democracia interna, de abajo hacia arriba y de la periferia al centro. Los intendentes tienen la palabra.

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