miércoles, 3 de febrero de 2016

La nueva lógica amigo-amigo


El camino de la democracia es el diálogo. Se trata de la Argentina del futuro. Necesitamos retomar esa costumbre perdida, aquello que  solían repetir las personas mayores en nuestra niñez “Hablando la gente se entiende”. No va a ser fácil salir del rencor, de la lógica amigo-enemigo, para inaugurar la nueva lógica amigo-amigo. Pero se puede, es posible, mientras haya hombres y mujeres decididos a convivir en el respeto a la diversidad. Aunque parezca naif, los justicialistas tendremos que reorganizarnos pensando en la Patria, otra  vieja costumbre olvidada, mejor dicho, otro abandono de la escala de valores trazada por el General que nos enseñaba “Primero está la Patria, después el Movimiento y, por último, los hombres”. El movimiento tal vez sea una antigualla de los tiempos atávicos cuando pesaba la impugnación de la herencia democrática, republicana y liberal. Entonces era políticamente correcto anteponer el movimiento al partido y dirimir las diferencias a los balazos. Pero esa metodología de destrucción fracasó, la etapa abierta el 10 de diciembre de 2015 nos invita a un debate que nos abra a las innovaciones de la época desde la nueva lógica, esa que nos insta a buscar amigos en los diferentes espacios políticos, aliados de la vida en la busca de las soluciones pendientes. Antes de identificar a quién vamos a enfrentar, busquemos -en la pluralidad- con quien nos vamos a sentar a dialogar y a acordar respuestas a los graves problemas del país.  Tiene que ganar el acuerdo. Para sepultar el odio, herencia maldita del populismo oligárquico. La República es más fuerte.


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