jueves, 31 de marzo de 2016

LA RENUNCIA DE ISABEL PERÓN


Por Horacio Enrique Poggi


A Isabel Perón le propusieron renunciar en varias oportunidades. Su frágil salud y los ataques constantes a su investidura generaban una sensación de anarquía administrativa en todo el país. Eran tiempos turbulentos en que las instituciones de la República quedaban a merced de la lucha facciosa. El 13 de septiembre de 1975, la Presidenta inició una licencia por casi un mes en la localidad cordobesa de Ascochinga con la compañía de las esposas de los comandantes de las tres armas. El interinato fue cumplido por el presidente provisional del Senado de la Nación, Dr. Ítalo Argentino Lúder, que de inmediato concitó el apoyo de la oposición liderada por el radical Ricardo Balbín y de los sectores republicanos del justicialismo. Pero Isabel se negó a renunciar y regresó al gobierno.