miércoles, 16 de noviembre de 2016

CORRUPCIÓN




En Europa, Asia y la Comunidad de Países Independientes adquieren vigor los populismos y los nacionalismos por el recrudecimiento de casos de corrupción, acuerdos oscuros de capillas partidarias y predominio de las clases acaudaladas en las decisiones públicas. El debilitamiento de las instituciones democráticas coadyuvan al florecimiento de prácticas corruptas que son consideradas, por las sociedades, las causas principales del empobrecimiento y el desempleo. Este fenómeno político ya hizo estragos en Sudamérica, donde los populismos comienzan a retirarse por decisión de la soberanía popular dejando un escalofriante aumento de la pobreza y un fenomenal saqueo de los recursos estatales. Lo que en aquellos lares asoma como una amenaza a la democracia representativa, en nuestro continente ha sido una calamidad.