lunes, 19 de febrero de 2018

#21F UNA MARCHA INÚTIL


El #21F pasará a la historia como otra maniobra antidemocrática de parte de la oposición destructiva, cuyo liderazgo ejerce desde las sombras la empresaria hotelera Cristina Fernández. La chirinada civil -unida en sus objetivos golpistas al 14 y 18 de diciembre de 2017- pretende diluir los efectos de la comprometida situación judicial de Los Moyano, involucrados en causas por lavado de dinero y asociación ilícita. Estancados en la lógica del apriete callejero, revestidos de una grotesca épica nacional y popular, Los Moyano recurrieron a la extorsión para enviarles un mensaje mafioso a los poderes constituidos. Pero cometen un monumental error: la sociedad cambió, la mayoría repudia a la oligarquía sindical que se resiste a perder sus privilegios y quiere continuar impune. Tampoco es condescendiente con las "masivas y multitudinarias movilizaciones" que son organizadas a fuerza de dinero sucio. 
La maniobra antidemocrática dividió a la CGT. Los Moyano quedaron aislados. Apenas un puñado de gremios chicos les obedecen y una cáfila de fanáticos engrosan su comparsa choripanera. El sindicalismo responsable percibe la reactivación económica. Sin abandonar la defensa de los intereses de los trabajadores, colabora con el fortalecimiento de la gobernabilidad y se apresta a asumir la dirección del movimiento obrero.

La realidad social que pintan Los Moyano es fantasiosa y se nutre de sofismas. Los datos de las consultoras más serias del país prevén que en 2018 las jubilaciones superarán a la inflación, como el año último los salarios le ganaron por 3%, la economía volverá a crecer por encima del 2,8% de 2017, el próximo informe del Indec -de fines de marzo- anunciará que la pobreza sigue bajando. Asimismo, el empleo formal ha aumentado y en el segundo semestre faltarán albañiles por el fenomenal impacto expansivo de la construcción que motoriza las actividades de varios sectores. También faltarán cemento y asfalto por las numerosas obras públicas. La industria automotriz –por las buenas noticias provenientes de Brasil- exportará miles de vehículos. La ganadería mostrará signos visibles de una recuperación sostenida. Lentamente, por el dólar competitivo, las economías regionales iniciarán su postergado desarrollo. 

Los datos promisorios de la economía argentina contrastan con el discurso fatalista y mentiroso de la oposición destructiva. Los principales dirigentes del peronismo republicano repudiaron la maniobra antidemocrática de Los Moyano y sus aliados. El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, calificó a la marcha como un “desatino” y especificó que no cree que los sindicalistas estén siendo perseguidos.

Con un país que se pone de pie y un gobierno plebiscitado en las urnas hace cuatro meses, cualquier recurso que erosione su legitimad democrática atenta contra el Estado de Derecho. Las preocupaciones judiciales de los sindicalistas mafiosos y de los exfuncionarios corruptos no le quitan el sueño a una sociedad que observa impávida el juego perverso de los que buscan impunidad a cualquier precio. Estamos transitando un cambio de época. Quienes sepan leer los acontecimientos de la realidad conducirán los destinos de la Patria en los próximos años. Los mentirosos permanecerán enroscados en ficciones políticas de un pasado que no vuelve. Por eso, la marcha del #21F no sólo es “un desatino”. También es inútil. De ningún modo logrará modificar el 95% de imagen negativa de Hugo Moyano. Ni frenará el accionar independiente del Poder Judicial. 


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